OPINIÓN

Tarde lo conocí

Cuando se escucha el título “tarde lo conocí” se rememora la historia de Patricia Terán y en su voz esa bella letra de una mujer enamorada en busca de un amado que ya es prohibido. Novelesca la historia, pero común en las relaciones afectivas. Pero, bueno, centrémonos en lo realmente importante, y me gustaría decir que esta canción se la puede resumir en la siguiente frase: “Así lo vi, así lo conocí, así lo querí” seguramente resonaba la canción de Patricia cuando el cantante colombiano Iván Duque dijo estas bellas palabras en un emotivo momento, cuando despedía a su amigo. Tal vez quiso expresar otra cosa y se le entre cruzaron las canciones, seguramente en su mente apareció Karol G o la lírica de Maluma. Pero… como dijo la pseudofilósofa Vicky Dávila el que tiene boca se equivoca.

Así lo ví: Me pregunto, si el Señor Duque observa. Y lo digo porque leía en alguna publicación en redes sociales, que este gobierno le apostó a fortalecer las fuerzas militares y obviamente la salud y educación contaron con menos inversión, en esta medida resulta que fallece el Ministro de Defensa, y bueno la culpa no es de Iván, claro que no. Pero, si el sistema de salud de Colombia tuviera la inversión necesaria o al menos se dotara a los hospitales y clínicas con los suministros y garantías necesarias en talento humano, la situación sería diferente, o si se hubiera comprado las vacunas con anticipación, nuestro ministro seguiría con vida para responder por el pésimo manejo que la DEFENSA le da a los colombianos. Por tanto, no me queda claro que observa el presidente.

Así lo conocí: Qué conoce Iván, debe ser que conoce naranjas. Nos dimos cuenta en el manejo de la pandemia sus asesores lo hicieron desatinar, a bueno, aprendió a conocer las cámaras y algo de técnicas para presentar invitados en su espectáculo, dirigido por ese peludo, Archivaldo diría Vicky Dávila.

Así lo querí: el sentimiento más expresivo que pudo haber dicho y que le creo, su cara tierna al decirlo, realmente me conmovió, dio a conocerse como es. Y me lleva a reafirmar lo que se ha dicho, Duque es una persona que está en el poder y a la vez no está, lo pusieron y lo tienen como una imagen de hombre bonachón mientras otros gobiernan el país a su antojo, no tiene el talante uribista, pero es una persona de sentimientos. Lástima que no sienta lo mismo por las familias de los líderes asesinados, por aquellas víctimas del covid, o por el personal de salud que sin herramientas han curado.

Me pregunto si los electores de Duque aún cantarán esta estrofa: “Yo no pensé que usted, me fuera a despertar Esta grande ilusión que tengo yo, que tengo yo…”

Luis David Calderón Patiño

Licenciado en Filosofía y Educación Religiosa

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