HOYNARIÑO

Lecciones de una tragedia

Lo sucedido en Colón Génova, donde fueron asesinadas una niña de nueve años y su abuela de 72, es un trágico llamado a retomar el cuidado de la población mayor, la infancia y la población en condiciones de discapacidad, como una prioridad para recomponer la sociedad.

El cuidado de los niños, así como el cuidado de ancianos y personas en discapacidad se lleva a cabo principalmente dentro del núcleo familiar, y en la mayoría de los casos son las mujeres las que asumen este servicio crucial para la sociedad.

También se ha dejado esta responsabilidad en manos de instituciones religiosas u organizaciones de beneficencia. El estado asume de manera parcial en tiempo y recursos su deber y es evidente la carencia de una política de atención integral y permanente a estas tres poblaciones que deben llegar a ser el corazón de toda sociedad.

Si bien estamos lejos de tener un estado de bienestar, podemos empeñarnos en realizar un plan de atención pensado, financiado, ejecutado y supervisado de manera permanente. Revisemos en cada ente territorial que se está haciendo y clarifiquemos lo que se debe hacer para que los ancianos mueran de la risa, los niños y niñas jueguen a la vida y las personas con discapacidad sean ejemplo.

Que se asuma la tarea desde los público es vital. Los nuevos tiempos han cambiado la estructura de las familias, la mujer se incorpora cada día más a nuevos roles y el sostenimiento del voluntariado tiene dificultades. Es a los gobiernos a quienes los corresponde esta acción básica para proteger a la población dependiente.

Un primer y necesario paso es comprender que son ellos los que más aportan a la construcción de una sociedad sostenible, equitativa e inclusiva. Son ellos los que tienen el conocimiento, la alegría y la fortaleza que se requieren en todas las causas buenas. CS

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