HOYOPINIÓN

Imaginación

La oscura soledad que aqueja los hogares que perdieron seres queridos, la noche en la que algunos se acostaron sin recibir un regalo, el día susceptible por la ausencia de familiares y amigos, miedo a contagiarse de forma masiva. Sin duda se vive una navidad atípica. Lo hablo en presente porque este tiempo privilegiado se prolonga hasta el 6 de enero día de la epifanía para los católicos. Una parte pensará que el 24 se termina la navidad y está bien, porque no quisiéramos repetir este tiempo, anhelamos terminar este año, haber si el azar nos otorga un 2021 sin contagios y personalmente despertar con la renuncia de Duque y su comitiva. Pero… la realidad es que las cifras aumentan y sí, el presidente continuará con su programa, obviamente el de TV.

Cae bien un poco de magia ante estas circunstancias que estamos viviendo. Si Duque es capaz de imaginarse un país próspero y equitativo, porque nosotros no nos dejamos contagiar de la imaginación, que bien nos hace.

Los padres de familia que se encerraron con sus hijos compartieron una nueva experiencia en la educación y formación. Asumir el rol de educadores, de ingenieros de sistemas, de compañeros, bueno circunstancias que, si las vivieron bien, debería significar una experiencia maravillosa.

Dejarse guiar de los niños y su imaginación cae bien en un mundo donde vivimos afanados y no tenemos tiempo para la reflexión. Siento que la infancia o la presencia de un niño en un hogar une a los integrantes, por eso he escogido el título de “imaginación” inspirado en un cuento de mi ahijada. Lo escuché atentamente y me dejé envolver en cada una de las palabras de mi querida niña de nueve años. Su relato navideño, me hizo repensar en la importancia que tiene la imaginación de un niño en los hogares, la dulzura e inocencia característico de los infantes llenan de color la cotidianidad. Recuerdo que anhelábamos la medianoche para recibir un regalo. Cuando crecemos se va perdiendo la novedad de la llegada de Santa Claus o que el niño Jesús trae los regalos.

Es necesario recrear la mirada en aquello que es mágico y nos puede alimentar el espíritu, donde podamos comer chocolates por montones, soñar abrazados y dormir en nubes de algodones. Que sea todas las noches navidad porque nos permite contemplar el olor de cada alimento, la noche de navidad es la que hace susceptible la humanidad, cualquier sentimiento nos hace reflexionar en esa noche.

Este mundo fantasioso de la imaginación tiene un sentido antropológico, porque se encarna en las proyecciones que tenemos cada uno de nosotros. No perdamos esta herramienta, dejemos volar nuestro pensamiento pintemos mágicamente nuestra historia, dejémonos contagiar por el pincel del amor y la esperanza.

¡Prosperidad en el 2021!

 LUIS DAVID CALDERÓN PATIÑO

Licenciado en Filosofía y Educación Religiosa

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