OPINIÓN

El Circo

Recuerdo mucho cuando era niño, la bulla que hacía la llegada de un circo a la ciudad, salían los payasos a recorrer las principales calles repartiendo volantes para informar su llegada, anunciado que, por primera vez haría su presentación el circo internacional de los hermanos Dumbo. Informaban del lugar en donde habían montado la carpa y el horario de las tres funciones: matiné, vespertina y noche, luego promocionaban las principales atracciones, leones, elefantes, malabaristas, acróbatas, y claro, los infaltables payasos, siempre recordando que iban a estar por pocos días. Entonces se formaban largas filas para asistir a las primeras funciones, que eran las más alegres por las multitudes que acudían. Pasadas dos o tres semanas, volvía a salir los payasos informando que el circo se despedía con una promoción a mitad de precio.

Si bien los circos verdaderos están en vía de extinción, ahora el circo lo hacen los políticos con gran bulla y propaganda, especialmente las vísperas de elecciones. Los personajes salen por los medios a informar que ya montaron la carpa, como sucedió ahora con la llegada a Nariño del ministro de comercio industria y turismo, José Manuel Restrepo. Igual que los payasos, dijeron que era la primera vez que llegaba un ministro, que nadie había podido lograrlo antes, la atracción, un ministro de comercio en Nariño, que se iba a presentar en tres funciones, matiné con el alcalde, vespertina con los comerciantes y noche, con cuyes y visita al Santuario de Las Lajas.

Por supuesto, los comerciantes muy organizados y con claridad de lo que necesitan sus negocios, asistieron para reclamar lo suyo, con todo derecho, pidieron rebajas de impuestos, subsidios, créditos blandos, reformas aduaneras, etc., etc. Pero me cuentan que la función con ellos no estuvo tan buena.

Pero, no todos somos comerciantes, hay miles de familias de agricultores y lecheros perjudicados por la crisis, las sequías, las heladas, el contrabando de productos ecuatorianos, la caída de los precios, los intermediarios, el encarecimiento de insumos, los créditos de los bancos. Para ellos el ministro no hizo función.

Al escuchar al ministro por los medios de comunicación, se puede deducir que su función fue espectacular, que demostró todas sus habilidades, discursos acrobáticos para no comprometerse con nada, promesas simpáticas para el aplauso de la galería, pajaritos en el aire para diversión del público, fanfarrias y aplausos.

Parece que a nadie se le ocurrió decirle al ministro que el verdadero problema del departamento es el hambre, el desempleo, la quiebra de las empresas, la falta de conectividad, competitividad e innovación, no hay emprendimiento, que el Sena no está a la altura de las necesidades de la región, que el pueblo pide renta básica para sobrevivir.

Que faltan políticas con sentido social, que respondan efectivamente a todos los sectores sociales para cuantificar las pérdidas, para identificar los negocios formales e informales que quebraron, que apoyen a los sectores más pobres, que reconozcan la renta básica para los desempleados, que ayuden con subsidios en los servicios públicos, especialmente a las mujeres cabezas de familia, que prioricen a la infancia con acompañamiento y conectividad para garantizar la educación, que mejore la alimentación escolar, etc., etc., pero es lo que no hay.

El show del ministro estuvo dirigido por el representante a la cámara Gustavo Estupiñán, que es el dueño de la carpa montada en la alcaldía de Ipiales para las próximas elecciones. Muy diligente montó el espectáculo, se tomó la foto en todas las funciones, y salió en los periódicos y noticieros.

Todos sabemos que el ministro cumplió con su visita, comió cuyes en el Charco, y se despidió. Dentro de un año haremos la evaluación de los resultados de la visita, para que los responsables del circo rindan cuentas de cuántos créditos fueron otorgados, cual fue el porcentaje de rebaja de impuestos, a cuánto ascendió la devolución del IVA, cuántos empleos generaron. Todos sabemos la respuesta, pura maroma.

Después no digan que no les avisamos.

 LUIS CABRERA

febrero 5 de 2021

Mostrar más

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Mira también
Cerrar
Botón volver arriba