COLUMNISTANARIÑO

Derecho a  la verdad y la justicia..

“Si quieres hacer las paces con tu enemigo, tienes que trabajar con tu enemigo. Entonces él se vuelve tu compañero”. (Nelson Mandela).

En la guerra la verdad es la sacrificada, se ha convertido en frase de cajón, porque la impunidad ha reinado la Historia del país, genocidios individuales y colectivos han marcado hechos luctuosos, para mencionar los que más han estremecido a Colombia, la masacre de las bananeras, los asesinatos de Jorge Eliécer Gaitán, Guadalupe Salcedo, el exterminio de la Up, los asesinatos de los candidatos presidenciales Jaime Pardo Leal, Bernardo Jaramillo, Luis Carlos Galán, Carlos Pizarro; o las muertes del abogado Eduardo Umaña Mendoza o la del Humorista Jaime Garzón y otros igualmente importantes; todos ellos sumidos en la más completa impunidad.

La criminalidad ha sido ascendente, desde la violencia de los pájaros y los chulavitas, reemplazada por el paramilitarismo, el narcotráfico, la guerrilla y los aparatos de estado, todos en igual o menor proporción son responsables de la hecatombe que durante años ha vivido la nación. Este conflicto con las prácticas más execrables, vejámenes crueles y doloroso, el corte de franela, las masacres, los desplazamientos, confinamientos, torturas, ejecuciones extrajudiciales, mal llamados falsos positivos, hornos crematorios, pozos de ácido, casas de pique, la violencia sexual, todas las prácticas de horror y miedo de este holocausto, donde hemos perdido hasta la posibilidad de asombro, porque la insensibilidad de la guerra nos ha  llevado a despreciar por completo la vida como derecho fundamental.

La Paz y la reconciliación ha sido un bien preciado, perseguido por centurias por los colombianos. En el pasado se firmaron armisticios, desmovilizaciones, acuerdos, varios mecanismos de búsqueda de verdad y justicia, para las AUC o el paramilitarismo, se creó Justicia y paz, se extraditaron  los jefes para acallar la verdad que compromete al establecimiento que gobierna el país, y como mecanismo innovador se acordó en las negociaciones de La Habana, el sistema integral de búsqueda de la verdad, creando La JEP, (Jurisdicción Especial para La Paz), mecanismo idóneo e inédito, negociado entre el estado colombiano y las FARC, para juzgar a los miembros de esta guerrilla desmovilizada, a los militares y civiles que voluntariamente se acojan a ella.

Los millones de víctimas generadas por el conflicto armado interno colombiano han exigido Verdad, Justicia, Reparación y no repetición. Este anhelo de las víctimas de cualquier índole tiene fincadas sus expectativas en la JEP, tribunal que en tan solo 2 años de funcionamiento ha logrado abrir expedientes tan sensibles de siete macro casos y ha acreditado a 105.173 personas como víctimas. Estos son algunos de los casos que  está conociendo la JEP: el caso 01, secuestros de las Farc; el 02, por la situación de conflicto en Tumaco, Ricaurte y Barbacoas (Nariño); el 03, de falsos positivos; el 04, sobre la situación de violencia en Urabá; el 05, por la situación de conflicto en varios municipios de Cauca; el 06, que es sobre la victimización a la UP; y el 07, que es el de reclutamiento y utilización de menores en la guerra.

Cabe anotar que la JEP en corto tiempo, al 20 de marzo de este año, ha firmado acta de sometimiento a la misma de 9.737 exguerrilleros de las Farc, así como 2.680 miembros de la Fuerza Pública, 100 agentes del Estado distintos a Fuerza Pública (exalcaldes, exsenadores, etc.) y 12 personas procesadas por protesta social, cifras que demuestran la efectividad de este sistema en tan corto tiempo de funcionamiento.

El hecho que la dirigencia de las FARC empiece a contar la verdad con el reconocimiento de ser los responsables de varios asesinatos, entre ellos el del Dr. Álvaro Gómez Hurtado, habré la puerta para saber qué pasó con hechos execrables ocurridos en la página más violenta del país. Esta verdad contada por las FARC ha merecido pronunciamientos de la familia del inmolado Dr. Gómez Hurtado, quienes no creen en la versión de las FARC,  y en el mismo sentido se ha pronunciado el presidente  Iván Duque Márquez, y la irresponsabilidad del Sr Miguel Ceballos, que parece comisionado de GUERRA y quien se ha caracterizado por ser  enemigo de la Paz y la reconciliación de los colombianos, cuando invita a desconocer lo firmado por el estado, pidiendo que se le quite la investidura de senador de la República al Sr Carlos Lozada por haber asumido la responsabilidad de dar la orden de asesinar al Dr. Gómez Hurtado. Incurre el Dr. Ceballos en el delito  de Perfidia, como lo hizo también con la delegación del ELN, al exigir la deportación de Cuba, cuando el estado  firmó que si había rompimiento de la negociación, estos debían retornar a sus campamentos.

La historia de la humanidad tiene cientos de ejemplos de cómo los conflictos  se resuelven por vía de la solución negociada,  estos han establecido mecanismos de búsqueda de la verdad para impartir justicia, que es el mecanismo que le permitirá a Colombia con la JEP a cerrar las heridas de la violencia que tienen dividida y polarizada a la nación. No encontrar la verdad y la justicia, nos enfrentaría a  una nueva espiral de violencia, que nos regresa a tiempos oscuros, como los ocurridos en el gobierno del expresidente Álvaro Uribe. Hoy asistimos a la presencia de nuevas masacres, asesinato sistemático de los líderes sociales, perfilamientos, persecución a la oposición, limitación de la libertad de prensa, al igual que de las libertades ciudadanas y la violación permanente de los derechos humanos.

La sociedad colombiana y en especial las familias de la hecatombe ocurrida en el país, tenemos el derecho a cerrar el conflicto con el derecho legítimo de saber qué pasó, por ello debemos exigir que se conozca la verdad, para que se imparta Justicia, para que haya reparación y por sobretodo que no se dé repetición de esta horrible tragedia por la que vive la nación, porque tenemos el derecho a vivir en paz y en reconciliación.

HAROLD RUIZ MORENO

Exconcejal de Pasto

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