OPINIÓN

Decreto de vacaciones

Con base en la Declaración Universal de los Sueños, de la Proclama Planetaria de los Pueblos Libres y Felices, de las Constituciones Políticas verdaderamente humanas, en memoria de millones de juglares, saltimbanquis y bufones del planeta, y encomendándonos a la protección de las musas, las hadas, ninfas, duendes, chutunes y cueches, se declara:

1- Que el periodo de vacaciones se institucionaliza como un territorio libre de tareas, horarios, madrugadas y mandados.

2- Que se ordena bajo la pena de arresto y multas con mil salarios mínimos legales vigentes, a los padres que en estas vacaciones no lleven a sus hijos a volar cometas, a pasear por el campo y a jugar al tope.

3- Que es de obligatorio cumplimiento, que todos los padres y madres de familia, enseñen el bello deporte ecológico de montar en bicicleta.

4- Se establece sin excepción alguna, que los niños deben conversar con sus abuelos, para que les cuenten historias viejas, de cómo se formó el pueblo, de cómo jugar al cuspe, como se caminaba en alpargatas, y muchos cuentos de duendes y fantasmas.

5- Se ordena a la administración municipal, que todos los polideportivos deben ser remodelados para que los niños y niñas puedan jugar a la guantiburra, a los huevos del gato, la rayuela y a los embrujados. Además, se organizarán olimpiadas inter barriales de carros de balineras, de zumbambicos y trineos de yerba.

6- Se consagra como derecho fundamental de todos los niños y niñas, el derecho a tener una o varias mascotas, a conocer el silencio del páramo, la inmensidad del mar y el misterio de la vida en el agua de los ríos, a aprender que todos los amigos son buenos, y a cultivar la ternura como el arte superior del alma.

7- Se harán acreedores a la máxima pena, los padres que incumplan el sagrado derecho que tienen todos los niños y niñas, de escuchar un cuento todas las noches y de aprender una canción nueva todos los días.

8- Los niños y niñas tienen derecho a conocer e imaginar el mundo, a saber que no hay respuesta exacta, que no todo es científico, que en todo hay magia y milagro y que son más importantes las dudas y las pregunta que todas las respuestas.

9- Se establece como derecho imprescriptible, inalienable e irrenunciable, para todo conocimiento, el derecho a equivocarse, a errar, a fallar, a meter la pata y embarrarla, que es el único camino infalible para aprender.

10- Artículo final. El derecho mayor de todo niño y niña, es el derecho a ser amado, a sentirse amado, a escuchar, ver y oler que se es amado, a recibir muchos besos todos los días como la mejor medicina y el único perdón.

Publíquese, ejecútese y cúmplase. Julio 23 de 2021

LUIS CABRERA

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